martes, 29 de enero de 2008

Eddy Merckx

Nada hacía suponer, cuando la figura de Eddy Merckx apareció entre los ciclistas a mateurs, que había surgido la figura más grande del ciclismo hasta entonces. No tenía anteceden
tes familiares en la actividad, y su respaldo más firme, consistía en un afán por el triunfo más allá de lo común. Según su principal adversario, Luis Ocaña: No le bastaba a Eddy ganar un día... quería hacerlo al día siguiente... y al otro día también.
Así, el primer relámpago pudo verse el 5 de Septiembre de 1964, en Sallanches, durante el campeonato del mundo amateur. Todos esperaban ver ganar a la promesa italiana Felice Gimondi, pero debieron contentarse con un casi desconocido de 19 años: Eddy Merckx.
En 1965 se convierte en profesional, entrando al equipo del que formaba parte Rik Van Looy. En el Tour de 1969 quedó en evidencia que Merckx era un fenómeno del ciclismo. Pero ese año tuvo lugar un terrible accidente que llevó a la muerte a su entrenador Wambst, y a él, a estar cerca de ella.

En 1970 corre la París-Roubaix contra el más grande ganador de esa carrera de todos los tiempos: Roger de Vlaeminck. Al comienzo, Merckx no se encuentra en forma y hasta piensa en abandonar. Se une a una escapada de siete hombres. Pincha en el peor momento, y luego desata la persecusión más feroz de la Historia del ciclismo imponiéndose por más de cinco minutos.
En el Tour de 1971 se enfrenta al que sería su único rival de riesgo en esta etapa de su apogeo físico: el español Luis Ocaña. Ocaña lo recordaba así: Tenía horror a una cierta mentalidad derrotista que reinaba en el pelotón. Tanta resignación me sublevaba. Creía que Merckx podía ser vencido en el Tour y especialmente en la alta montaña.
Para el Tour de 1971, Ocaña desgastó a Merckx en los ascensos con desmultiplicaciones rápidas de 42X16. En el Puy de Dome, Merckx vacila y deja escapar algunos segundos a favor de sus rivales. En la etapa d'Orcieres-Merlette cae derrotado ante Ocaña y pierde cerca de nueve minutos. Al término de esa etapa Merckx lo explicaba así: Se me decía que estaba haciendo mucho pero yo no escuchaba a nadie. La verdad es simple, estoy pagando cuatro años de esfuerzos ininterrumpidos.
Pero, cuando para todos el Tour ya estaba definido, Merckx termina ganándolo brillantemente en la etapa del Col de Mente. Ocaña, víctima de una caída, debe abandonar esta gran vuelta.

En el Tour de 1972 derrota a un Ocaña desgastado, y para 1973, decide no participar en el Tour de Francia, que gana fácilmente el español en su plenitud física. Merckx adujo un calendario muy abultado y mucho se lamentó por entonces que este duelo no se definiera allí. Algunos juzgaron que Merckx había eludido a conciencia la confrontación.
En 1972 Eddy Merckx se prepara para batir el record de la hora. Al igual que Ritter en 1968, elige el Velódromo de Méjico a 2240 metros de altitud. Se entrena en el garaje de su casa con un simulador y una mezcla de aire que el llamaba mexicano, y pese a esa mala preparación, lleva el record de la hora a 49,431 km.
Finalmente en 1974 gana su quinto Tour, igualando el record de Anquetil, y su quinto Giro, igualando a Coppi y Binda.
En 1975 se enfrenta a Thévenet, y por primera vez, ocupa el segundo lugar en el podium del Tour. Ha dejado de ser el más fuerte y lo reconoce, aunque en 1976 logre su séptimo triunfo en la Milán-San Remo, récord no igualado hasta la fecha.
En total fueron 525 las carreras que ganó a lo largo de su espléndida trayectoria de las 1.800 en las que participó. Después de haberlo conseguido todo, un 18 de mayo de 1978 dijo adiós al ciclismo profesional. La estrella de Merckx se apaga y surge lentamente la de Hinault. Actualmente, entre otras inversiones, Eddy Merckx dirige una fábrica de bicicletas que llevan su nombre.


MERCKX EN MOURENX
La etapa salía de Luchon. Merckx era líder después de ganar las etapas del Ballon d'Alsace, la contra reloj de Divonne-les-Bains y la que finalizaba en Digne. Disponía de una ventaja de 8' 21" sobre Roger Pingeon, reciente vencedor de la Vuelta, 9' 29" sobre Gimondi y 12' 46" sobre Poulidor. También era Merckx el líder de la clasificación por puntos, de la montaña y de la combinada. Se trataba de la etapa reina de ese año. Cinco puertos de montaña en 214 km: Peyresourde en el km 13, Aspin en el 44, Tourmalet en el 74, Soulor en el 130 y Aubisque en el 140. Desde la cima de este último, todavía quedaban 74 km llanos hasta la meta de Mourenx. La subida al Peyresourde se desarrolla con tranquilidad. Es Galera el primero en pasar la cumbre con unos segundos de ventaja sobre Bellone, Dancelli y Merckx. Aunque después hay reagrupamiento, en el Aspin, la situación es muy parecida. Se inicia la subida del Tourmalet con el pelotón agrupado. Se forma en cabeza un grupo de 14 corredores y por la cima pasa Merckx en primer lugar, seguido por Vandenbossche. A 5" pasaron Zimmerman, Poulidor y Gutty; a 10" Bayssiere, Theillière, Pingeon y Gandarias. Obsesionado con evitar una posible caída provocada por la bajada en grupo, Merckx se lanza en solitario hacia Luz-Saint-Sauveur. En Argelès, la ventaja es de 1' sobre Pingeon, Poulidor, Bayssière, Theillière, Zimmerman y Vandenbossche; Gimondi se encuentra ya a 4'. A pesar de la distancia enorme que quedaba hasta meta (140 km) Merckx continúa en solitario y en las faldas del Aubisque su ventaja ha aumentado hasta 3' 30". En el paso del Aubisque, ya son 7'. A 35 km de Mourenx alcanza los 7' 30", aunque ya se le ve desfallecer. En la línea de meta, Merckx vence la etapa con una ventaja de casi 8' sobre el grupo, encabezado por Dancelli. Desde entonces empezó a conocerse a Eddy Merckx como "El Caníbal". Y se propuso que Mourenx pasara a llamarse "Mourenckx"


EL TUBULAR DE MERCKX
Tour de Flandes, 6 de Abril de 1975. En la primavera de 1975, Eddy Merckx estaba desbocado. Desde principio de temporada había ganado el Giro de Cerdeña, Milán-San Remo, Amstel Gold Race (entonces se disputaba más pronto), y Semana Catalana. Y estaba Merckx así porque su temporada del año anterior no le había satisfecho por completo; claro que había ganado el Tour, el Giro y el Campeonato del Mundo, pero su tajada en la s clásicas no había sido la habitual. De manera que en la salida del Tour de Flandes le había dicho a su abuelo: "Quizás no habrá 10' entre el vencedor y el pelotón, pero la diferencia será grande". Por supuesto, Eddy no podía pensar en un vencedor que no fuera él. El Kwaremont es uno de los "muros" o "bergs" que salpican el recorrido de la clásica flamenca. La distancia hasta meta era de 104 km., pero allí fue donde Merckx lanzó un ataque irresistible. Sólo Frans Verbeek consiguió acelerar lo suficiente para colocarse a su rueda. Verbeek era un buen corredor de clásicas, aunque no consiguió demasiadas victorias. Entre 1965 y 1976 hizo segundo en quince ocasiones, cinco de ellas detrás de Merckx, pero también venció 2 Het Volk, 1 Flecha Valona y 1 Campeonato de Bélgica (esta vez por delante del "Caníbal"). Verbeek cuenta: "Intentaba darle relevos de vez en cuando. Hacía lo que podía, pero no podía mucho...No hablábamos mucho, con Eddy no se habla mucho, y él no pedía nada. Después de 10 km. comprendí que quería llegar hasta el final así, pero yo no sabía si podría seguir con él." Por detrás, Maertens, Pollentier y Demeyer intentaban dar caza. En el Kruisberg, la diferencia respecto a un pelotón de 31 corredores era de 45"; después de 35 km de caza sólo quedaban 15; en el Varenberg, a 65 km de meta, 9. Fue entonces cuando las diferencias
aumentaron. Cuenta Verbeek: "En el Gramont, yo no veía nada, pensaba que tenía algo en los ojos y llamé a mi director para pedirle un pañuelo...pero no tenía nada, no veía porque estaba fundido. En el Bosberg, la última subida, tenía miedo de quedarme, estaba muy mal...creo que Merckx tuvo compasión y se retuvo para no dejarme." Pero la compasión tiene sus límites y a 5 km de meta, Merckx atacó para llegar en solitario. Verbeek finalizó 30" más tarde y Demeyer, tercero, a 5' 2". Verbeeek declara: "...estoy feliz por esta segunda plaza. He sido segundo detrás de un gran Merckx... Rodaba siempre con dos dientes menos que yo. He visto más que nada su tubular trasero: un Clément."

1 comentario:

Krivo Colnago dijo...

El "caníbal" belga es el mejor ciclista de todos los tiempos. ¿ Argumentos ?
1. Era completo. Difícl encontrar un ciclsita así hoy por hoy.
2. Imbatible contrarrelojista.
3. Gran escalador, luchaba -y a menudo ganaba- a los mejores de su época en ese terreno.
4. Excelente "rodador" o "llanero", tiraba como avión destrozando al pelotón.
5. No se amilanaba frente a los sprinters en los embalajes. También quería ganar ahí, si se daba la oportunidad.
6. Acumuló el más grande palmarés (o récord) en la historia del ciclismo. Ganó de todo y en todos los terrenos: Grandes Vueltas, Clásicas, Campeonato del Mundo, Récord de la Hora.
No superado hasta ahora.